Parece que cuando hay unas elecciones salen muchas emociones a flor de piel y algunas personas empiezan a comportarse de manera más enfática que de costumbre.En este post me gustaría transmitir un mensaje a esas personas a través de un símil con la educación.
Una de las críticas a la enseñanza actual es que se preocupa por la transmisión de conocimientos, pero no enseña a pensar.